El concepto gamificación o ludificación cada vez es más usual en el mundo empresarial. Las organizaciones buscan cada vez más motivar, ayudar, formar y comprometer a sus empleados y la gamificación es una buena opción para ello.

Una gamificación bien hecha y encaminada, da a las empresas un mayor compromiso por parte de los empleados, esto es, un aumento de la productividad y beneficios. La ludificación permite a los empleados formarse de una manera más eficaz.

¿Verdad que las tablas de multiplicar te las has aprendido antes memorizando una cancioncilla que memorizándolas sin más? Pues en eso consiste la gamificación. Aprender mediante mecánicas de juegos en contextos no jugables.

¿Qué es la gamificación en las empresas?

La gamificación consiste en convertir en juegos actividades que, en un principio, no lo son. Es decir, es el uso de técnicas, elementos, dinámicas o mecánicas que se atribuyen a los juegos, en ámbitos que no son lúdicos. En este caso, en el ámbito empresarial.

La gamificación tiene como objetivo crear lazos entre los empleados y a la vez formarlos de una manera entretenida. Además, se desarrollan algunas soft skills que los juegos fomentan, como el compañerismo, la inteligencia emocional, o el compromiso.

Según Gabe Zichermann y Christopher Cunningham, en su libro Gamification by Design, hablan de la gamificación como “un proceso relacionado con el pensamiento del jugador y las técnicas de juego para atraer a los usuarios y resolver problemas”. Es decir, aplicar técnicas de juego para que los empleados y/o participantes adopten ciertos comportamientos.

Michael Lombardo y Robert W. Eichinger hablan del modelo 70-20-10. Pero, ¿Qué es este modelo? El 70% del aprendizaje se adquiere con el trabajo que se genera por la propia experiencia. El 20% se obtiene mediante la interacción social, es decir, intercambio de conocimientos o coaching. Y, por último, el 10% restante se consigue con la formación formal.

El uso de la gamificación en la empresa está en plena expansión por la capacidad que tiene para implicar tanto a trabajadores como a directivos o clientes de una manera entretenida que mejora el reconocimiento de la empresa.

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¿Cómo se hace una gamificación?

La forma de crear una gamificación en la empresa varía dependiendo de los objetivos que se pretendan conseguir con ella.

Aumentar la unión del grupo

Si el objetivo de la organización es aumentar la unión del grupo o equipo, la gamificación se puede realizar con ejercicios de team building. Esto son juegos en grupos normalmente fuera del espacio profesional. En ellos, los integrantes deben usar estrategias de trabajo para resolver los problemas planteados.

Realizar formaciones

El objetivo de la empresa también puede ser introducir nuevos o distintos procesos de formación, ya sea para recordar conocimientos o aprender cosas nuevas. Mediante juegos con el ordenador, por ejemplo, la empresa puede presentar una forma entretenida y atractiva para que los empleados aprendan.
Por ejemplo, mostrar los conocimientos sobre riesgos laborales en un videojuego que muestre situaciones de riesgo de los trabajadores.

Incrementar las ventas

Un objetivo importante para la gamificación es el afán por el incremento de las ventas, y, por ende, de los beneficios. Por ejemplo, con “el dado”. Esta dinámica mantiene la motivación del equipo.

Consiste en tirar un dado gigante cada vez que un comercial cierre una venta. En este dado cuatro caras tendrán premios (salir antes un día, vale por una entrada de cine, vale por una cena…) y las otras dos “vuelve a tirar” y “elige un premio para un compañero”. Esto, además de aumentar la motivación, incrementa el compañerismo y la cohesión del grupo.

Para establecer las mecánicas de la gamificación hay que seguir las siguientes normas:

 

  1. Definir las bases del juego. Tanto enfoque, como estrategia y contenido a utilizar. También escoger el área, los valores, los comportamientos, etc. que se quieren mejorar.
  2. Hacer un esquema para puntuar. Los puntos son lo que todos quieren. Consiguiendo puntos aumenta la posibilidad de tener premio o recompensa.
  3. Crear las pruebas. Con esto, el empleado estará entretenido y motivado. Esto sirve también para aumentar la competitividad personal y el trabajo en equipo.
  4. Fijar premios. Es importante dejar claros los premios que se van a conseguir con la gamificación, para que, de esta manera, los empleados tengan más motivación para participar y hacerlo bien.

¿Quieres saber más sobre Dinámicas de grupo? Visita nuestro artículo del blog: «Dinámica de grupo y su importancia en la empresa«

¿Cuáles son los elementos básicos de la gamificación en la empresa?

Actualmente, existen distintos elementos que garantizan el éxito de una gamificación: tablas de clasificación, oportunidad de ser reconocido o posibilidad de recibir recompensas.

Según B.J. Fogg, psicólogo experimental de la Universidad de Stanford, existen tres elementos que han de mezclarse para ocasionar un cambio en el comportamiento. Estos tres elementos que crean una gamificación son:

  • Motivación. La gamificación hace que los empleados se motiven.
  • Capacidad. Permite que los participantes en las mecánicas lleven a cabo una tarea, mejorando sus capacidades y haciéndola más fácil.
  • Desencadenante. Esto se refiere a un “disparador” o “trigger”. Es decir, estimuladores dirigidas a los empleados para que ejecuten pequeñas acciones o comportamientos que se les pide.

Por otra parte, no todos los juegos aplicados a la empresa son considerados como “gamificación”. Para que así sea, el proceso debe contar con:

  • Finalidad social. La organización crea una gamificación con alguna finalidad u objetivo.
  • Existencia de nuevas entidades, roles y avatares personalizados en el juego. Dentro de las mecánicas, cada persona ejerce un rol distinto a lo que suelen ejercer en el trabajo.
  • Reconocimiento de logros. En la gamificación hay que reconocer los logros de los equipos o de las personas individuales que participan.
  • Competición y recompensa entre usuarios. Si no existe competencia tanto inter como intrapersonal, no podemos hablar de gamificación. Además, tiene que tener una recompensa para los ganadores.

Es importante también recalcar que la gamificación ayuda a construir nuevos líderes. Dependiendo de las técnicas utilizadas, el papel del líder cobra importancia. De esta manera, si una persona no ha ejercido de líder nunca, es fácil otorgarle esta posición y observar su manera de trabajar y su evolución.

Conclusión

La gamificación dentro de las organizaciones es un buen recurso ante la falta de motivación y compromiso de los empleados. Además, la ludificación permite también sacar el potencial de la plantilla, mejorando las habilidades en todos sus niveles. Por lo tanto, la gamificación es una técnica innovadora y dinámica que permite conseguir resultados positivos. Asimismo, permite el crecimiento tanto de la empresa, como de sus directivos y sus trabajadores.

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