La ética empresarial es, sin duda, una de los aspectos más fundamentales de cualquier empresa. ¿Por qué? Porque en ella se integran todos los principios y valores que definen el funcionamiento y la forma de trabajar dentro de la compañía.

Trabajar la ética empresarial desde la responsabilidad corporativa, ayudará a mejorar la imagen de marca. Pero, para ello, es necesario que tanto la dirección, como la plantilla, se sientan en sintonía con estas directrices y sean conocedores de ellas para poder ponerlas en práctica en su día a día.

Características y principios de la ética empresarial

Tal como nos cuentan en el blog de BBVA, el término “ética empresarial”, tal y como se entiende actualmente, tiene su origen en Estados Unidos y su uso se extendió en los años setenta.

Este término se expandió por Europa y Japón en los años ochenta. Moralmente, el concepto no tenía el mismo significado y trascendencia en todas las regiones del mundo. Debido a las diferencias sociopolíticas y económicas, todo aquello considerado como bueno o “moral” en un país, podía significar todo lo contrario en otro.

Entendemos que la ética empresarial es el conjunto de valores y normas que rigen la cultura empresarial de una compañía, y su objetivo es mejorar aspectos como el compromiso, el clima laboral, promover la igualdad, fomentar la inclusión…

Por supuesto, contar con una buena y cuidada ética empresarial, se convertirá un factor clave a la hora de proyectar una buena imagen de marca, de cara al exterior. Generando así mayor confianza entre los clientes o consumidores. Pero, esto solo ayudará a cuidar y mejorar la situación laboral dentro de la empresa, sino que también favorecerá nuestro employer branding, para seguir atrayendo talento de calidad a la plantilla.

Importancia de la ética empresarial en las organizaciones

La ética empresarial ayuda a las empresas a desarrollar sus actividades dentro de los límites que establece la ley. Esta forma de proceder ofrece seguridad para los empleados, para los clientes o consumidores y también para los directivos de las compañías. Es decir, beneficia a todas las partes implicadas en la actividad empresarial.

La importancia de llevar a cabo acciones basadas en la ética empresarial es evidente en varias áreas:

Atraer talento:

Sin duda, es una magnífica forma de mejorar nuestro employer branding. La ética empresarial es un factor clave en la construcción de una buena imagen y reputación de la marca.

Generar confianza:

En todas las direcciones. Es decir, tanto entre el cliente y la empresa, como entre la empresa y sus empleados. Esta confianza tendrá un impacto directo en la lealtad y el compromiso de ambos grupos.

Aumentar la satisfacción respecto a la compañía:

La empresa se convertirá en un referente, un ejemplo a seguir dentro de su sector de actividad y en el mercado. Una empresa ética debe asumir su responsabilidad social en la comunidad, y esto incluye tomar medidas para proteger el medio ambiente, garantizar la seguridad y la salud de los empleados y consumidores, y apoyar a organizaciones sin fines de lucro.

CTA-engagement-laboral

Descubre cómo mejorar el compromiso en tu empresa…

Descargando gratis nuestro e-book sobre Compromiso Laboral

Aplicar la ética empresarial: buenas prácticas

Conseguir que la ética empresarial se convierta en el pilar de todas las acciones que se llevan a cabo durante el día a día en la empresa, no es tarea fácil. Para ayduarte a conseguirlo, enumeramos algunas buenas prácticas:

1.- Establecer un código de ética empresarial claro y al detalle

Actuar siempre de acuerdo a los valores que rijan la identidad de la marca. Valores como, por ejemplo, la igualdad, el respeto, el diálogo, la solidaridad…

2.- Trabajar la RSC

Fomentando la responsabilidad social. Es decir, impulsar proyectos y acciones que contribuyan a crear una sociedad mejor, cuidar y respetar el medio ambiente, colaborar con organizaciones sin ánimo de lucro, etc.

3.- Promover la transparencia

La compañía ha de ser totalmente transparente respecto a sus operaciones y decisiones, sin ocultar información y evitando malentendidos.

4.- Tomar medidas anti-corrupción

Para prevenir y combatir cualquier posibilidad de fraude, trampa o incumplimiento de la ley en la gestión del negocio.

5.- Promover la inclusión y la igualdad dentro de la empresa

Mediante políticas aplicadas en el día a día laboral, y en la estrategia general de la compañía.

6.- Ofrecer formación a los empleados

Dotándoles de las herramientas que necesiten para entender y formar parte de esta cultura organizacional. Así, la plantilla trabajará en consonancia con la misión, visión y valores de la empresa.

Los negocios también son un arte ya que en ellos se mezcla la estética y la ética. Los negocios sin ética no son útiles. – Alejandro Jodorowsky –

etica-empresarial-imagen_INTERIM_GROUP

Conclusión

La ética empresarial es imprescindible en cualquier compañía, y doblemente importante. Ya que, no solo ayudará a fomentar la buena imagen de marca, sino que el resto de partes implicadas (clientes y empleados) se verán recompensadas positivamente por la puesta en práctica de este tipo de acciones.

En resumen, la ética empresarial es clave para el éxito, tanto a corto como a largo plazo, de las empresas. Las compañías que actúan y operan de forma ética, responsable y comprometida, pueden construir una reputación sólida y competente, ganar la lealtad de los consumidores y el compromiso de sus empleados y, por supuesto, convertirse en un referente dentro de su sector.

¿Necesitas ayuda para atraer y desarrollar el talento en tu empresa?

Desde los servicios de Consultoría de RRHH  y Formación de INTERIM GROUP podemos ayudarte a llevar a tus equipos al siguiente nivel. Pide una cita con nosotros, estaremos encantados de atenderte: