Según las Estadísticas de Accidentes de Trabajo que publica el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en el año 2023 se produjeron 199 accidentes de trabajo por «Calor e insolación», de los cuales dos fueron mortales. Nuestro país se caracteriza por un clima afectado por altas subidas de temperaturas que, en los últimos años, son si cabe más acentuadas como consecuencia del cambio climático, provocando lo que se conoce popularmente como «Ola de calor».

Esta problemática resulta especialmente peligrosa en los trabajos al aire libre, como en la construcción, la agricultura o en los trabajos de obras públicas, ya que, al tratarse de una situación peligrosa que se da en los días más calurosos de verano, no suele haber programas específicos de prevención de riesgos laborales como en otros trabajos en los que el estrés por calor es un problema a lo largo de todo el año.

¿Qué es el golpe de calor?

El golpe de calor es una afección grave que ocurre cuando el cuerpo se sobrecalienta, generalmente como resultado de una exposición prolongada o esfuerzo físico en altas temperaturas. Esta condición se considera una emergencia médica y puede ser potencialmente mortal si no se trata de inmediato.

¿Por qué se produce un golpe de calor?

El golpe de calor se define como un aumento de la temperatura corporal a niveles superiores a los 40°C (104°F) debido a la incapacidad del cuerpo para regular su temperatura. Esta incapacidad puede ser causada por:
  • Exposición prolongada al sol: Pasar mucho tiempo bajo el sol sin protección puede llevar a un golpe de calor.
  • Esfuerzo físico intenso en climas cálidos: Actividades físicas extenuantes, como deportes o trabajos pesados, pueden aumentar significativamente la temperatura corporal.
  • Ambientes muy calurosos y húmedos: Lugares con alta temperatura y humedad pueden dificultar la evaporación del sudor, lo que impide la regulación adecuada de la temperatura corporal.

¿Qué factores de riesgo provocan un golpe de calor?

El golpe de calor es una condición seria y potencialmente mortal que puede ser precipitada por diversos factores. A continuación, detallamos los factores de riesgo clasificados en climáticos, relacionados con el tipo de tarea, individuales, de género y de edad.

TRES Factores climáticos

  1. Exposición a temperaturas y humedades relativas altas: El calor extremo combinado con alta humedad puede dificultar la evaporación del sudor, impidiendo que el cuerpo se enfríe adecuadamente.
  2. Ventilación escasa: La falta de circulación de aire aumenta la sensación de calor. La ventilación adecuada ayuda a la pérdida de calor por convección y evaporación, reduciendo el riesgo de sobrecalentamiento.
  3. Exposición directa a los rayos del sol: Estar bajo el sol intenso sin protección incrementa el riesgo de golpe de calor, ya que el cuerpo absorbe más calor.

CINCO Factores relacionados con el tipo de tarea

  1. Dificultad para suministrar a los trabajadores agua fresca: En trabajos al aire libre donde no hay acceso fácil a agua potable, la deshidratación puede aumentar el riesgo de golpe de calor.
  2. Realización de trabajo físico intenso: Actividades físicas extenuantes generan más calor corporal, lo que puede llevar al sobrecalentamiento.
  3. Pausas de recuperación insuficientes: En entornos de altas temperaturas, es crucial tomar descansos frecuentes y prolongados para permitir la recuperación del cuerpo.
  4. Utilización de equipos de protección que impiden la evaporación del sudor: Equipos de protección personal que limitan la evaporación del sudor pueden elevar la temperatura corporal.
  5. Tareas con procesos a altas temperaturas: Trabajar cerca de fuentes de calor, como hornos o maquinaria caliente, aumenta el riesgo de golpe de calor.

ALGUNOS Factores individuales

  1. Pérdida de aclimatación: La aclimatación al calor se logra en 7-15 días, pero se pierde rápidamente, en aproximadamente una semana sin exposición regular.
  2. Condición física: La falta de entrenamiento y condición física adecuada aumenta el riesgo durante tareas físicas intensas.
  3. Antecedentes médicos: Enfermedades cardiovasculares, respiratorias, diabetes o insuficiencia renal aumentan la vulnerabilidad al golpe de calor.
  4. Ingesta de determinados medicamentos: Medicamentos como antihistamínicos, diuréticos o antidepresivos pueden interferir con la capacidad del cuerpo para regular la temperatura.
  5. Consumo de sustancias tóxicas: El alcohol y la cafeína afectan la termorregulación y aumentan el riesgo de deshidratación.

Factores de riesgo por razón de género

  1. Embarazo y lactancia: Las mujeres embarazadas tienen menor tolerancia al calor, lo que aumenta el riesgo de golpes de calor y sus complicaciones, como malformaciones fetales si la temperatura interna supera los 39°C. La lactancia también puede verse afectada por la deshidratación, reduciendo la producción de leche.
  2. Diferencias en respuesta al estrés térmico: Aunque no está claramente demostrado que existan diferencias significativas entre hombres y mujeres en la respuesta al calor, las condiciones específicas como el embarazo requieren atención especial, sobre todo en temperaturas superiores a 28°C.

Factores de riesgo según la edad

Mayor vulnerabilidad en personas mayores: Los adultos mayores tienen un mayor riesgo de deshidratación y problemas de control de la circulación periférica debido a alteraciones en los mecanismos de termorregulación y una menor sensación de sed. Esto incrementa su vulnerabilidad al golpe de calor.

¿No tienes claros los diferentes riesgos laborales?

Consulta nuestro artículo sobre los tipos de riesgos laborales y cómo evitarlos en tu empresa.

¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?

El golpe de calor es una emergencia médica que puede progresar rápidamente de síntomas tempranos a síntomas avanzados, cada uno con sus características específicas.

Signos tempranos

Identificar los signos tempranos del golpe de calor es crucial para prevenir su progresión a etapas más graves. Entre estos signos se encuentran:

Mareos

Los mareos son una sensación de inestabilidad o aturdimiento que puede llevar a la pérdida del equilibrio. Ocurren debido a la disminución del flujo sanguíneo al cerebro cuando el cuerpo está sobrecalentado. Inicialmente, pueden ser leves, pero si no se toman medidas, pueden empeorar.

Sudoración excesiva

La sudoración excesiva es una respuesta del cuerpo para tratar de enfriarse mediante la evaporación del sudor de la piel. Se produce cuando el cuerpo intenta regular su temperatura interna en respuesta al calor externo. Aunque es un mecanismo de defensa, una sudoración excesiva puede llevar a la deshidratación si no se repone el líquido perdido.

Síntomas avanzados

Si los signos tempranos no son tratados, el golpe de calor puede progresar rápidamente a síntomas más graves y peligrosos.

Confusión mental

La confusión mental incluye síntomas como desorientación, dificultad para pensar con claridad, olvidos, y comportamiento errático. La confusión ocurre porque el cerebro no recibe suficiente oxígeno debido a la regulación deficiente de la temperatura corporal. Este síntoma indica un empeoramiento significativo de la condición y requiere atención médica inmediata.

Pérdida de consciencia

La pérdida de consciencia es cuando una persona se desmaya o queda inconsciente, incapaz de responder a estímulos externos. Ocurre debido a un fallo en los mecanismos de regulación del cuerpo, llevando a una temperatura interna extremadamente alta. La pérdida de consciencia es un signo crítico de golpe de calor avanzado y requiere intervención médica urgente para prevenir daños permanentes o la muerte.
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¿Qué hacer para evitar un golpe de calor?

El golpe de calor es una afección grave que puede prevenirse con medidas adecuadas. Aquí, detallamos algunos consejos clave para evitar el golpe de calor, centrándose en la hidratación, vestimenta, protección solar, pausas y descansos, y la adaptación del trabajo.

Hidratación adecuada

  • Importancia del agua: Beber agua regularmente, incluso si no se siente sed, es fundamental. La deshidratación reduce la capacidad del cuerpo para regular la temperatura.
  • Evitar bebidas deshidratantes: Limitar el consumo de alcohol, cafeína y bebidas azucaradas, ya que pueden contribuir a la deshidratación.
  • Frecuencia: Consumir pequeños sorbos de agua cada 15-20 minutos durante el trabajo en ambientes calurosos o durante la actividad física intensa.
  • Electrolitos: En situaciones de sudoración extrema, considerar bebidas que reemplacen los electrolitos perdidos, como las bebidas deportivas.

Vestimenta apropiada

  • Ropa ligera y de colores claros: Usar prendas sueltas, ligeras y de colores claros para facilitar la circulación del aire y la reflexión del calor.
  • Materiales transpirables: Optar por ropa de materiales que permitan la evaporación del sudor, como algodón o tejidos técnicos diseñados para mantener fresco al cuerpo.
  • Sombreros y gafas de sol: Proteger la cabeza y los ojos con sombreros de ala ancha y gafas de sol con protección UV.
  • Protector solar: Aplicar protector solar con un alto factor de protección (SPF 30 o superior) en todas las áreas expuestas de la piel para evitar quemaduras solares que pueden afectar la capacidad del cuerpo para enfriarse.

Pausas y descansos a la sombra

  • Intervalos regulares: Tomar descansos frecuentes en áreas sombreadas o frescas para permitir que el cuerpo se recupere del calor.
  • Áreas de descanso adecuadas: Asegurarse de que haya áreas sombreadas disponibles cerca de los lugares de trabajo o actividad física intensa.
  • Hidratación durante las pausas: Aprovechar los descansos para hidratarse adecuadamente.

Adaptación del trabajo

  • Horarios flexibles: Planificar las tareas más extenuantes durante las horas más frescas del día, como temprano en la mañana o al atardecer.
  • Rotación de tareas: Alternar entre trabajos físicos intensos y actividades menos exigentes para evitar el sobrecalentamiento.
  • Reducción de la carga física: Ajustar la intensidad y duración de las actividades físicas en función de la temperatura y humedad ambiente.
  • Educación y entrenamiento: Capacitar a los trabajadores y al personal sobre los riesgos del golpe de calor y las medidas preventivas.

Protocolo a seguir en caso de un golpe de calor

A continuación, debemos planificar las medidas preventivas apropiadas para cada uno de los niveles de acción, para cada tarea, de modo que, siempre se trabaje en condiciones de salud y seguridad en todos los puestos que pueden estar afectadas por estrés térmico.

El presente plan se desarrollará en el periodo estival, donde suelen darse más avisos por riesgo por calor (meses de junio, julio, agosto y septiembre), debiéndose extender en caso de olas de calor fuera de dicho periodo.

INTERIM GROUP ya aplica una serie de políticas que facilitan el control de este riesgo, convirtiéndose, por tanto, dichas políticas en las medidas preventivas básicas a aplicar en cualquiera de los niveles:

  • Los trabajadores tienen siempre accesible agua potable, pudiendo seguir una correcta pauta de hidratación.
  • Pueden realizar pausas durante la ejecución de sus tareas y moderar el esfuerzo físico en el desarrollo de las mismas, debiendo seguir los descansos establecidos en el “protocolo ante situaciones climatológicas adversas”.
  • Organizar las actividades a desarrollar según la hora del día, dejando las más exigentes para los momentos de menor riesgo.
  • El horario de trabajo siempre se realiza de mañana, iniciando la actividad desde el momento que sale el sol para aprovechar las horas más frescas, finalizando la jornada antes de las 14 del mediodía.

¿Qué hacer si un compañero/a muestra síntomas de golpe de calor?

Ante cualquier accidente siempre se debe activar el sistema de emergencia, mediante la actuación del sistema P.A.S.:
Proteger: tanto al accidentado como a los servicios de socorro.
Avisar: alertar a los servicios de emergencia (hospitales, bomberos, policía, protección civil). El teléfono de emergencia es el 112.
Socorrer: una vez que se haya protegido y avisado, se procederá a actuar sobre el accidentado, practicándole los primeros auxilios si se tienen conocimientos sobre ellos.

Lo primero que tenemos que tener claro a la hora de actuar ante un golpe de calor son los síntomas, entre estos tenemos: fuertes dolores de cabeza, náuseas y vómitos, el rostro se vuelve rojizo y congestionado; piel seca y sin sudor; convulsiones; aumento del ritmo respiratorio y cardíaco; las pupilas se hacen mayores; en casos extremos alta temperatura corporal (más de 41ºC) e incluso a veces pierde el conocimiento; edema o tejidos hinchados…

Pasos a seguir ante un golpe de calor

Los pasos concretos a seguir dependerán de la situación en la que se encuentre el trabajador afectado:

  • Si la persona se siente levemente acalorada:
    Deberá tomarse una pausa (para interrumpir la exposición) y beber agua, permaneciendo en un sitio fresco. Durante este tiempo estará acompañada por su encargado o la persona designada por el mismo.
  • Si muestra signos de estar más afectada, pero está totalmente consciente:
    Acompañarle a la zona fresca prevista y si hace falta, aplicar medidas para bajar la temperatura corporal.
    Ofrecerle bebidas isotónicas frescas.
    Se le mantendrá en observación, estando acompañada todo el tiempo por su encargado o la persona designada por el mismo.
  • Si la persona muestra signos de agotamiento por calor, además de lo anterior:
    Quitarle la ropa exterior, abanicarla y aplicarle medidas de enfriamiento más intensas.

Ante la situación de presentar síntoma de confusión, náuseas, mareos, u otros signos de golpe de calor, hay que suponer que está sufriendo golpe de calor.

Llamar INMEDIATAMENTE al 112, mientras se le aplican medidas para enfriarla, con los medios previstos.

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Conclusión

El golpe de calor es una condición grave que se puede prevenir con medidas adecuadas. Conocer los factores de riesgo, como la exposición a altas temperaturas y la falta de ventilación, junto con los síntomas tempranos y avanzados, es crucial para la prevención. Para evitar el golpe de calor, es fundamental: – Mantener una hidratación adecuada. – Usar vestimenta apropiada y protección solar. – Tomar pausas y descansos a la sombra. – Adaptar las tareas y horarios de trabajo para evitar las horas más calurosas. Estas medidas pueden reducir significativamente el riesgo de golpe de calor, asegurando la seguridad y el bienestar en climas calurosos. La prevención es clave para evitar las graves consecuencias de esta afección.

FAQs sobre golpe de calor

Algunos de los signos más reconocibles son: mareos, sudoración excesiva, confusión mental o, incluso, pérdida de la consciencia. Ante la detección de cualquiera de estos síntomas en un compañero o compañera, se recomienda seguir el protocolo establecido: proteger, avisar y socorrer.

La insolación suele referirse a una exposición excesiva al sol. Sin embargo, un golpe de calor implica una condición más grave, como es el fallo del sistema de regulación térmica y la recuperación de este segundo puede llevar más tiempo y tener consecuencias más graves si no se recibe la atención médica necesaria a tiempo. 

Entre las posibles causas de un golpe de calor, las más frecuentes están relacionadas con: una exposición prolongada a altas temperaturas; actividad física intensa con calor; ambientes cerrados y mal ventilados; o falta de hidratación.

Bebés y niños pequeños, personas mayores, trabajadores que realicen esfuerzos intensos y prolongados a altas temperaturas, deportistas, personas con enfermedades crónicas o que toman ciertos medicamentos…

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