Un plan de formación de empresa contiene una serie de acciones formativas destinadas a mejorar las habilidades o conocimientos de los trabajadores y mejorar su productividad, con el objetivo de destacar en un mercado cambiante y altamente competitivo. Es decir, los empleados se convertirán en la ventaja competitiva que, al fin y al cabo, es lo que distingue una compañía de otra.

Un trabajador debe actualizar continuamente sus conocimientos para adaptarse ante situaciones o requerimientos cambiantes del mercado. Por lo que es necesario que la compañía posea un plan de formación empresarial que se lo permita.

Según el Informe Anual 2018 de Fundae sobre acciones formativas, “el 21,2% de las empresas han utilizado formación bonificada. En este sentido, el 16,6% de las microempresas existentes en España en la actualidad han realizado algún tipo de formación: en el caso de las pequeñas empresas el 49,7% han hecho acciones formativas, el 81,2% de las medianas empresas y el 92% de las grandes compañías”.

En el siguiente post hablaremos sobre cómo hacer un plan de formación para empresas y por qué es fundamental que tu organización cuente con uno, independientemente de su tamaño.

Objetivos de un plan de formación de empresa

La idea de implantar un plan de formación de empresa es detectar las carencias o necesidades en conocimientos de los equipos a la hora de desarrollar su trabajo, para suplirlas a través de la formación; o bien, detectar las competencias potenciales de los trabajadores, que pueden estar “dormidas”, y desarrollarlas.

Por tanto, diseñar un plan de formación será fundamental para que los trabajadores puedan adaptarse a los cambios que exige la empresa en el día a día y no quedarse atrás en el mercado.

> ¿Qué se pretende con el plan formativo de una empresa?

 

Plan de formación de empresa

En nuestro artículo 6 ventajas de la formación para empresas te contamos los beneficios de contar con esta potente herramienta en tu empresa.

En definitiva, un plan de formación de empresa aumenta el rendimiento global de la plantilla, lo cual se traducirá en rentabilidad para la empresa. Pero, ¿cómo medir el ROI de a formación? Consulta nuestro artículo del blog “Formación rentable para empresas”.

Gestión de la formación 

A la hora de gestionar un plan de formación de empresa, suelen aparecer dudas sobre quién debe pagar la formación, si debe cursarse dentro del horario laboral o fuera de él, o el lugar donde impartir los cursos. A continuación, resolvemos todas las dudas.

¿Quién se hace cargo de la formación?

La empresa es la que se hará cargo del pago de la formación siempre y cuando sea la encargada de organizarla o proponerla a los empleados.

Sin embargo, como comentamos en el artículo “Por qué incluir formación en la empresa” todas las empresas disponen de unos créditos en formación anual para invertir en las materias que vean más atractivas para sus trabajadores. Es decir que, aunque la empresa se hará cargo del coste de la formación, esta puede optar por formación bonificada.

Si el trabajador encuentra formación de su interés y útil para el desempeño de su puesto, puede comentársela a sus superiores para consideren incluirla en el plan formativo. Por lo que la búsqueda de formación puede darse tanto por parte de la empresa como por parte del trabajador.

¿Formación dentro o fuera del horario laboral?

Hay un continuo debate sobre si la formación a recibir debe realizarse dentro del horario laboral o fuera de él.

Según el artículo 23 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, “ la empresa puede exigir que los trabajadores realicen determinados cursos de formación siempre que tengan relación con el desempeño del puesto de trabajo o con PRL (Prevención de riesgos laborales), siempre que éstos se desarrollen dentro del horario laboral”.

La formación a cursar dentro del horario laboral será por tanto aquella relacionada con la necesidad de nuevos conocimientos de los empleados, a consecuencia de adaptaciones tecnológicas o cambios organizativos y productivos. Si esto no fuera posible y se tuviera que desempeñar la formación fuera del horario laboral, la empresa deberá compensar al trabajador con horas extraordinarias o reducción de alguna jornada.

Pero entonces, ¿la formación para trabajadores siempre ha de ser en horario laboral? La respuesta es que no. Si por ejemplo, el trabajador opta a una formación de manera voluntaria para beneficio propio, la empresa no tendrá la obligación de facilitarle esta formación. Y por tanto deberá desarrollarse fuera del horario de trabajo.

De todas formas, si se imparte la formación dentro del horario laboral (aunque no sea obligatorio) se reflejará la idea de que ésta se trata de una enseñanza útil para desempeñar el trabajo. Los trabajadores la acogerán así más motivados.

Formación dentro o fuera de la empresa

Esto dependerá de los recursos e instalaciones de los que disponga la empresa, así como del tipo de formación que se imparta. También dependerá del acuerdo que se tenga con el proveedor de los servicios formativos y, si la formación es presencial u online.

Cómo hacer un plan de formación en la empresa

Establecer un plan de formación en la empresa debe ser un proceso muy bien estudiado y analizado previamente. Estos serán los pasos a seguir:

Plan de formación de empresa

Paso 1: Diagnóstico de la situación

Antes de empezar a diseñar un plan de formación es esencial detectar las competencias de los trabajadores de manera individual, para detectar después las debilidades del equipo. Tras analizar las competencias, será posible plantear los objetivos que se quieren lograr con el plan formativo.

Así, el objetivo final de esta etapa es obtener el nivel de conocimientos y habilidades actuales de la empresa y compararlos con aquellos que se requieren para ser competitivos y eficientes.

Para lograr este objetivo se puede realizar un análisis DAFO para identificar las fortalezas y debilidades de los trabajadores en cuanto a conocimientos formativos. Así como las oportunidades a aprovechar. Para ello, pueden utilizarse varias herramientas:

Entrevistas

Encuestas

Evaluación del desempeño

Observación

Test de conocimientos

Paso 2: Definición de objetivos

Una vez conocidas las necesidades formativas de los trabajadores y la empresa o los puntos a mejorar, se podrán marcar los objetivos que pretenden lograrse gracias a las acciones formativas a implantar.

según el estudio El Futuro Real del Trabajo (Gallup, 2018), “el 71% de los trabajadores considera necesario algún tipo de formación laboral para mejorar sus capacidades actuales”.

Paso 3: Seleccionar a un proveedor de formación

Es momento de decidir si optar por una fuente de formación interna o externa para la empresa, todo ello dependerá de las materias a impartir y los métodos a seguir. La opción más recomendada es optar por proveedores de formación con experiencia en la implantación de un plan de formación de empresa a medida.

Como es el caso de Interim Group Formación, marca especializada en el sector de los Recursos Humanos, comprometida con la formación continua de los trabajadores en las empresas, con el objetivo de mejorar sus capacidades y apoyar su evolución personal y profesional dentro del entorno laboral.

Paso 4: Diseño del plan e implantación de las acciones

En esta fase se definirán las acciones a incluir en el plan de formación, quiénes se van a beneficiar de las mismas, cuándo se van a impartir y la metodología (Consulta nuestro artículo “¿Por qué incluir formación en la empresa?”) elegida en cada caso.

A la hora de escoger los cursos concretos, puede haber un diálogo entre empresa y trabajador para definir la opción más aplicable y eficaz para ambas partes. Así como recurrir a los métodos de diagnóstico previamente indicados o recibir consejo por parte de un profesional externo en formación.

Hay un amplio catálogo de opciones formativas, tanto en formación online, como presencial a las que optar según las necesidades de la empresa. Además, la innovación en formación es un hecho más que evidente, nuevas metodologías están funcionando mucho mejor que la formación relacionada con un profesor contando su lección en un aula. Consulta ejemplos de éxito en formación innovadora en nuestro artículo con ejemplos de acciones formativas de INTERIM GROUP.

Paso 5: Evaluación de los resultados

Cuando una empresa opta por un plan de formación para su plantilla lo hace con la intención de que éste sea rentable y favorezca al crecimiento empresarial.

Este es uno de los mayores retos de las organizaciones en la actualidad. La inversión en formación por parte de las empresas en los últimos años ha sufrido fluctuaciones derivadas de la situación económica del momento.

Sin embargo, “en 2018 el 20% de las empresas tenía la intención de aumentar la inversión en formación”. RRHH Digital.

Para evaluar si la formación está dando un retorno a la empresa, será necesario emplear una serie de indicadores y análisis. La consecución de objetivos cuantificables, en base a dichos indicadores, es lo que nos dirá si un plan de formación, o una acción formativa en la empresa, ha sido verdaderamente rentable. Por eso, es importante tener claro los criterios de rentabilidad que queremos establecer y qué es lo que queremos conseguir.

Si quieres saber cómo medir el ROI de tu formación y contar con un plan de formación rentable, consulta nuestro artículo Formación rentable para empresas.

Conclusiones

Podemos concluir con la afirmación de que toda compañía debería proporcionar a su plantilla formación que permita desarrollar y potenciar al máximo sus habilidades. De esta manera el trabajador estará satisfecho con su pertenencia a la empresa y trabajará mejor; por otro lado, la empresa retendrá el mejor talento y podrá destacar frente la competencia.

Plan de formación de empresa

¿No tienes claro si la formación es lo que tu empresa necesita? te recomendamos visitar nuestra página del blog sobre formación para empresas.

Cuando una organización cuenta con un plan formativo demuestra que tiene interés en el desarrollo y crecimiento laboral de sus trabajadores, obteniendo un mayor grado de lealtad por su parte, así como una mejor imagen de marca. Sea como sea, la compañía siempre gana, pues la formación se traduce en un crecimiento notable en innovación y productividad. Al fin y al cabo, se pretende obtener el mayor retorno posible de la inversión realizada en formación.

Ahora que ya sabes qué es y cómo se hace un plan de formación de empresa, es clave que lo personalices lo máximo posible según tus necesidades.

¿Quieres saber más sobre como hacer un plan de formación en la empresa?

INTERIM GROUP cuenta con un departamento experto en formación para empresas que se encarga de construir planes y acciones formativas a medida (tanto online como presencial) de las necesidades de cada organización. Pide una consulta gratuita con nosotros y te orientaremos para que tu empresa crezca de manera conjunta gracias a la formación.