Contar con un plan de formación rentable para empresas es uno de los mayores retos de las organizaciones en la actualidad, junto con medir el ROI de la formación para empresas. La inversión en formación por parte de las empresas en los últimos años ha sufrido fluctuaciones derivadas de la situación económica del momento. Sin embargo, en 2018 el 20% de las empresas tenía la intención de aumentar la inversión en formación, según RRHH Digital.

Ante este objetivo, muchas empresas se encuentran en la situación de no saber con certeza si esa inversión va a obtener un retorno real que afecte a su productividad, sus ventas, su facturación…

En este artículo hablaremos de qué implica contar con un plan de formación rentable y de por qué es importante tenerlo. Desarrollaremos también el proceso a través del cual podemos medir el ROI de la formación. Finalmente, te contaremos algunos consejos para conseguir que un plan de formación rentable en tu empresa.

¿Qué es un plan de formación rentable y porqué es importante?

Un plan de formación rentable es aquel que nos da un retorno real que podemos detectar y medir en el seno de nuestra empresa. Ese retorno refleja el impacto real que el plan de formación ha tenido en el crecimiento de nuestra organización.

Ese crecimiento, a su vez, se mide en base a unos indicadores clave, según la prioridad de cada empresa. Por ejemplo: un aumento de la productividad, un aumento en la facturación, un aumento de candidatos cualificados contactando a nuestra empresa, un aumento de clientes de un nuevo sector…

Según la encuesta de Ambien Insight, el 42% de las empresas que han implantado formación asegura haber aumentado sus ingresos.

La consecución de objetivos cuantificables, en base a dichos indicadores, es lo que nos dirá si un plan de formación, o una acción formativa en la empresa, ha sido verdaderamente rentable. Por eso, es importante tener claro los criterios de rentabilidad que queremos establecer y qué es lo que queremos conseguir en cada una de las acciones formativas.

Cómo medir el ROI de la formación para empresas

 

formación rentable para empresas-INTERIM GROUP

1. Criterios de evaluación iniciales

El primer paso es determinar bajo qué perspectiva vamos a evaluar el éxito de nuestro plan de formación en la empresa.

Perspectiva de Satisfacción:

Podemos establecer que nuestro criterio de evaluación se basará en la opinión de nuestros empleados sobre la formación recibida. Para ello, podemos realizar encuestas de valoración y ponernos un objetivo de puntuación a conseguir. Este criterio se suele utilizar para planes formativos en empresas que buscan un retorno de tipo emocional que impacte en la productividad de sus equipos.

Por ejemplo:

Hacemos un curso de Excel para nuestro departamento contable. Establecemos que nuestro objetivo es conseguir una puntuación de 8 o más en la satisfacción de los empleados para ese curso. Si lo conseguimos, la formación habrá tenido éxito.

> Habremos realizado una inversión económica, a cambio de mejorar la motivación o la seguridad de los empleados.

*Si quieres conocer más sobre las ventajas de la formación en tus equipos a nivel de RRHH y atracción del talento, consulta el artículo: «6 Ventajas de la formación para empresas en el ámbito de los RRHH

Perspectiva de Aprendizaje:

Otro criterio de evaluación puede ser el conseguir que nuestros empleados aprendan nuevas técnicas y metodologías. En este caso, estableceremos un método interno de evaluación que nos ayude a comprobar que la materia ha sido asimilada. Pediremos a los empleados que apliquen los nuevos conocimientos a una tarea específica. Este criterio se suele utilizar cuando pretendemos que un empleado asimile una cierta habilidad, para aplicarla a un proyecto concreto.

Por ejemplo:

Puede que le hayamos pedido a nuestro departamento contable que realice nuevos informes en Excel para la dirección de la empresa, utilizando nuevas funcionalidades del programa. La acción formativa tendrá éxito si las personas consiguen realizar la tarea con la calidad adecuada, previamente establecida. .

> Habremos realizado una inversión económica, a cambio de mejorar un proceso interno concreto.

*La formación online puede ayudar a que tus empleados retengan mejor el aprendizaje a través de la realización de tareas prácticas durante la formación. Conoce más sobre esta modalidad en «E-learning para empresas, ha llegado para quedarse«”

Perspectiva de valor añadido: 

Es el paso siguiente a la perspectiva de aprendizaje. El objetivo de la formación evaluada bajo este criterio será que las personas que hayan asistido a un determinado curso, sean capaces de aplicar lo aprendido, no solo a un proyecto concreto, sino a toda su forma de trabajar. Este criterio se suele utilizar cuando, mediante un plan de formación para empresas, pretendemos mejorar la calidad de nuestro servicio o de nuestro producto a gran escala.

La acción formativa tendrá éxito si ese aprendizaje tiene un efecto en la velocidad o en la calidad de producción de un empleado o departamento.

> Habremos realizado una inversión económica, a cambio de una mejora sustancial en la calidad de nuestro servicio

*Uno de los ámbitos globales de empresa que podemos influir con la formación es la resolución de conflictos en el entorno laboral. Conoce más en nuestro artículo: «Conflictos laborales: la formación como solución

Valor monetario:

El criterio del valor monetario obliga a que todo tipo de formación para empresas sea vinculado a un retorno económico.
Si bien es difícil medir el ROI de la formación, en muchas de las acciones de formación que realizamos en las organizaciones, obtenerlo nos dará una visión completa de lo que en verdad puede hacer la formación, para el bien de las empresas. Una formación tendrá éxito bajo este criterio si tiene un retorno económico medible.
Para medir el retorno en cifras numéricas de objetivos emocionales o prácticos, deberemos establecer la relación entre esas emociones y el indicador empresarial que queremos mejorar.

Por ejemplo:

  • Mayor motivación => + producción => + ventas => + facturación
  • Mejora de habilidades => mejora de servicio => + precio = > + facturación
  • Mejora de competencias => – costes de producción => + beneficio
criterios de evaluación de la formación en empresas -INTERIM GROUP

Estos cuatro criterios o perspectivas de la evaluación se pueden aplicar de manera individual o, como nos indica el Modelo Kirkpatrick en escala o secuencia. De esta manera, obtendremos una evaluación de la formación en la empresa minuciosa y técnica. Conoce más sobre este modelo de evaluación de la formación en el artículo Los 4 niveles de evaluación de la formación de Kirkpatrick de IMF.

2. Medición de resultados

Solo podremos medir el ROI de la formación, si contamos con la trazabilidad adecuada de las acciones de formación llevadas a cabo en la empresa. Todas aquellas que tengan unos objetivos claros, previamente establecidos, y que cuenten con un sistema de recogida de datos adecuado, nos darán la posibilidad de establecer resultados numéricos de ROI.

Los sistemas de recogida de datos han de ser objetivos y anónimos para los trabajadores. Además, deben estar completamente coordinados con los formadores que impartan las acciones y dinámicas formativas en nuestra organización. Solo así nos aseguraremos un cálculo fiable.

Ese sistema, además, debe ser parte del plan de formación desde su inicio ya que no todas las acciones van a tener un retorno directo y visible. Puede que algunas tengan un retorno aparentemente abstracto, diferido a medio o incluso largo plazo, que habrá que saber visibilizar y valorar.

3. Cálculo del ROI y análisis final

El ROI de la formación determinará numéricamente una ganancia económica que nuestra empresa habrá sido capaz de generar, gracias a un plan de formación rentable. Para calcularlo debemos conocer la relación porcentual entre el Beneficio Neto y los Costes totales de la formación aplicada:

ROI = [(Total beneficio – Total de costes) / Costes] x100

Para calcular los costes tendremos en cuenta:Para calcular los costes tendremos en cuenta:

> Costes materiales: espacios, material de formación, formadores/as, etc.

> Costes indirectos: dirección, gestión, desplazamientos, etc.

> Costes de estructura: costes generales de la empresa proporcionalmente aplicados, como luz, agua, telecomunicaciones, etc.

Para el cálculo de los beneficios tendremos en cuenta el valor económico que de la formación en relación a los indicadores establecidos en el paso 1. 

Los resultados obtenidos tras medir el ROI de la formación servirán como base para futuros planes de formativos que la empresa quiera implantar y saber exactamente qué inversión debe hacer para conseguir retornos futuros.

Según la Guía de la evaluación de impacto de la formación profesional de OIT: “La necesidad de evaluar el impacto se reconoce cada vez más en ámbitos institucionales, públicos, privados y por las personas interesadas en la formación. Conocer los resultados, efectos e impactos de los programas de formación resulta fundamental para tomar decisiones a favor de la calidad, pertinencia y equidad de los mismos.”

# Consejos para un plan de formación rentable

Según FUNDAE el número de participantes en formación bonificada de las empresas ha aumentado desde 2009. Es el único indicador que no ha parado de aumentar, independientemente del contexto económico que han tenido que enfrentar las empresas.

participantes en formación por año FUNDAE - INTERIM GROUP

Esto indica que las organizaciones son cada vez más conscientes de la importancia de formar a sus empleados para que su empresa siga creciendo.

Si quieres poner énfasis en obtener un plan de formación rentable para tu empresa, aquí te dejamos 4 consejos clave para que puedas conseguirlo:

Hoy más que nunca, empresas y consumidores nos exigen:

1. Identificar las necesidades de tu equipo previamente

2. Utilizar la metodología de aprendizaje adecuada a las personas y a la empresa

3. Definir el sistema de seguimiento, evaluación y medición de la formación desde el inicio

4. Establecer indicadores claros en función de las necesidades de la empresa desde la fase de planificación

5. Realizar las gestiones pertinentes para bonificar la formación para tu empresa a través de FUNDAE o a través de tu proveedor de Formación.

*Si aún tienes dudas y quieres saber más sobre formación para empresas consulta nuestra guía online completa en: Formación para empresas: todo lo que necesitas saber

Reflexión final

La medición del ROI de la formación en las organizaciones es un proceso complejo que empieza desde el inicio de la implantación de un plan de formación. 

Es imprescindible establecer unos criterios previos de evaluación, así como unos objetivos que medirán el éxito o fracaso de las acciones formativas realizadas. Cuanto más nos ajustemos a las necesidades de la empresa y de los empleados que vayan a disfrutar de la formación, más nos acercaremos a beneficiar a nuestra empresa de manera directa a través de ella. 

¿Quieres implantar un plan de formación rentable en tu empresa?

En INTERIM GROUP contamos con una división especializada en formación para empresas. Ofrecemos diseño de planes formativos a medida, poniendo especial énfasis en su rentabilidad. Pide una consulta gratuita, estaremos encantados de atenderte: